Rosssy es una florería dedicada a la venta de flores y detalles, pensados para regalar y sorprender. Ofrece arreglos con buena presentación y a un precio accesible, que permiten expresar emociones y fortalecer relaciones a través de pequeños gestos.
La marca puede ir incorporando otros productos relacionados con regalos y ocasiones especiales, manteniéndose dentro del mismo enfoque de obsequio. Está dirigida a hombres y mujeres, principalmente jóvenes y adultos, que buscan sorprender a una persona especial o expresar sentimientos mediante un detalle.
PROBLEMA: La marca se desarrolla en el rubro de pastelerías, donde la oferta suele vincularse a momentos específicos de consumo, como celebraciones u ocasiones puntuales, acompañadas de recursos gráficos asociados a lo decorativo. Esta lógica genera propuestas visuales que priorizan lo estético, pero que en muchos casos resultan poco claras o difíciles de sostener de forma consistente en distintos contextos.
SOLUCION: Se desarrolla un sistema de identificación centrado en un logotipo de construcción clara y legible, acompañado de un elemento gráfico(emoticones) complementario para la identificación visual sin sobrecargar. La dirección gráfica se define bajo un estilo simple, llamativo, serio, premium y atemporal. Esta construcción se extiende hacia una línea gráfica coherente, donde el uso de tipografía, color y composición se articula de manera equilibrada.
RESULTADO: Un sistema de identificación claro, distintivo y compatible, que se implementa de forma coherente en distintos puntos de contacto. Su correcta aplicación permite a la marca mantener una presencia ordenada y reconocible, acompañando el carácter del producto sin depender de recursos gráficos saturados.